El romanticismo bien digerido según el canon de Federico Moccia | 21 abril 2011

Las obras del autor destacan por mezclar amor y unos guapos protagonistas. Federico Moccia se ha convertido en un pequeño fenómeno de la literatura contemporánea que, gracias a una serie de novelas facilonas y entretenidas –con el amor casi siempre como telón de fondo–, ha conseguido millones de lectores y un particular seguimiento del público femenino, ávido, como parece, de historias románticas. No es de extrañar, por tanto, que las adaptaciones al cine hayan tardado poco en llegar, como A tres metros sobre el cielo, uno de los mayores éxitos de taquilla del cine español del año pasado, protagonizado por Mario Casas y María Valverde. El boom de taquilla que supuso tanto esta versión como su homóloga italiana obedecen al mismo esquema: comedia ligera, amor y otras idioteces, y unos guapos protagonistas.

Perdona, pero quiero casarme contigo, segunda parte de Perdona si te llamo amor, vuelve sobre la historia de Alessandro y Niki, un publicista y una joven universitaria que se enamoran profundamente a pesar de los 20 años que les separan. Después de superar todos los baches propios de esta diferencia de edad, esta segunda entrega de una comedia romántica que bebe del espíritu más encantador del género italiano de los años sesenta –naïf, frívolo y profundamente divertido–, se centra en cómo su relación se ha asentado y viven lo más parecido a la felicidad. Álex, a sus 40 años, tiene decidido casarse con la bella joven a la que, como no podía ser de otra manera en este vodevil, empiezan a asaltarle las dudas, las tentaciones, los miedos… Y se desata la comedia.

(...)

Noticia publicada en Intereconomía
enviar noticia a
Vota esta noticia