Amor a buen recaudo | 28 enero 2009

 

El puente Milvio, situado al norte de Roma, es víctima desde hace dos años de un curioso fenómeno: miles de jóvenes parejas acuden a estra construcción del siglo IIIa. de C. sobre el río Tíber para colgar de las farolas candados con sus nombres y alguna inscripción de amor eterno. ¿Tradición centenaria? No es el caso.

 

Este fenómeno surgió a raíz de las novelas de Federico Moccia, en las que una pareja adolescente sella de este modo su amor. El 27 de enero llegará a las librerías españolas Tengo ganas de ti, la segunda parte de A tres metros sobre el cielo, del que ya existe una versión cinematográfica.

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